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Tormentas y lluvias vuelven al campo: cómo afecta el clima en 15 provincias agrícolas entre jueves y sábado

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El tiempo se vuelve inestable en gran parte de Argentina durante la semana que va desde jueves hasta sábado, con condiciones climáticas que tienen importantes implicaciones para las actividades agrícolas en 15 provincias clave del país. Según las últimas predicciones del Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (INMG), el norte del país y zonas costeras del Pacífico presentarán tormentas y chaparrones intensos, mientras que la región pampeana experimentará nubosidad variable y temperaturas que alcanzarán máximas de hasta 35 °C en áreas estratégicas para la producción de maíz y trigo.

Esta variabilidad climática no solo afecta a la producción agrícola, sino que también genera desafíos para el transporte de materias primas y el almacenamiento de cultivos. En la provincia de Jujuy, por ejemplo, se prevé cielo nublado con probabilidad de chaparrones y tormentas en el este, con temperaturas que oscilarán entre 16 °C y 23 °C. Estas condiciones son particularmente problemáticas para los agricultores que dependen de la siembra de cultivos sensibles a la sequía, como el caña de azúcar y el algodón.

El fenómeno climático observado refleja la interacción compleja entre las corrientes atmosféricas y el patrón global de calentamiento. Los especialistas en climatología señalan que la rotación del viento hacia el sector sur, mencionada por el meteorólogo Mario Navarro de Radio Mitre, está provocando cambios graduales en el tiempo. Este desplazamiento afecta directamente a las zonas productivas en la zona central del país, donde se espera nubosidad variable y temperaturas elevadas que, en algunos casos, superarán los 30 °C.

En la región pampeana, donde la producción de trigo y maíz es fundamental, se anticipa una combinación de nubosidad y temperaturas altas que pueden reducir la eficiencia de las operaciones agrícolas. Los agricultores en provincia de Córdoba están preparándose para mitigar los efectos de la nubosidad, mientras que en el norte, donde las tormentas son más frecuentes, se observan condiciones que pueden provocar daños en cultivos de soja y arroz. Esta variabilidad es crítica para la planificación de cosechas y la gestión de recursos hídricos en las zonas rurales.

Los especialistas en climatología destacan que este patrón climático no es nuevo, pero su intensidad ha aumentado debido a la interacción de múltiples sistemas atmosféricos. El fenómeno de las lluvias recurrentes en el norte, mencionado por Meteored Argentina, está relacionado con la presencia de sistemas de baja presión que se forman en el sur del país. Estos sistemas, al interactuar con el relieve montañoso, generan lluvias intensas en regiones como Jujuy, Salta y Tucumán, donde la producción agrícola es esencial.

El impacto en las zonas agrícolas es significativo: en el norte, las lluvias pueden ayudar a mantener los

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