En un incidente que ha generado preocupación internacional, el gobierno de Sri Lanka ha confirmado el hundimiento de una nave militar iraní en aguas cercanas a su costa. Según informes recientes, aproximadamente 150 personas se encuentran desaparecidas desde el evento, mientras que el servicio de rescate nacional ha logrado recuperar 32 individuos de la nave. Este desastre ocurre en un contexto de tensión geopolítica creciente en el Mar de Hormuz, un paso clave para el flujo de recursos energéticos globales.
El incidente, reportado por el Ministerio de Defensa de Sri Lanka, ocurrió en las proximidades del puerto de Colombo, a unos 120 kilómetros de la costa. La nave iraní, denominada Iris Dena, era una fragata de 180 tripulantes que se encontraba en el área de operaciones marítimas. Según fuentes del gobierno sri lankés, la nave sufrió un sobrevuelo aéreo por parte de un vehículo aéreo no identificado, lo que provocó una falla en los sistemas de navegação, causando su hundimiento.
El Ministerio de Defensa de Sri Lanka ha declarado que el gobierno ha activado un plan de rescate para recuperar a las víctimas. El presidente de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, ha expresado su preocupación por la situación y ha pedido apoyo internacional para ayudar a localizar a las personas desaparecidas. El gobierno también ha informado que han sido recuperados 32 individuos de la nave, mientras que el resto sigue en desaparición. Este evento se desarrolla en un contexto de tensión geopolítica creciente entre las potencias del Medio Oriente.
En respuesta a este incidente, el Consejo de Seguridad de la ONU ha emitido una alerta sobre la necesidad de una respuesta coordinada para evitar futuros incidentes. Los expertos en seguridad marítima advierten sobre los riesgos de la proliferación de armas en el Mar de Hormuz, donde el 90% de las exportaciones petroleras mundiales pasan a través. La situación también pone en evidencia la importancia de un mecanismo de alerta temprana para las naves en zonas de alto riesgo.
Los informes indican que el incidente se desarrolló en un contexto de aumento de tensiones entre Irán y otros países en el área. Los funcionarios de la región han señalado que la nave iraní estaba realizando una misión de control de zonas marítimas, lo que ha generado preocupaciones sobre la participación de actores no estatales en el área marítima. El gobierno de Sri Lanka ha pedido ayuda para mejorar la coordinación de los sistemas de alerta en las zonas costeras, lo que podría evitar futuros incidentes.