El colapso de dos edificios residenciales en la ciudad de Tripoli, en el norte de Líbano, ha dejado 15 personas fallecidas, según informes oficiales. Este incidente, el quinto edificio residencial que se derrumba en Tripoli en este periodo, ha generado preocupaciones sobre la negligencia en las infraestructuras urbanas y la crisis económica que aqueja al país. Los funcionarios de la Defensa Civil, bajo el mandato del director general Imad Khreiss, han confirmado que 8 personas han sido rescatadas vivas, mientras que los responsables municipales advierten que podrían seguir habiendo personas desaparecidas entre los residentes.
El video en redes sociales capturó el momento en que los edificios se derrumbaron, con una parte de las estructuras cayendo en los niveles inferiores antes de que ambas se volvieran simultáneamente. Este tipo de desastres, que se han vuelto cada vez más frecuentes en las áreas urbanas de Líbano, reflejan una situación crítica en la gestión de las construcciones y las condiciones de vida en las zonas más vulnerables.
El contexto de la crisis económica en Líbano, caracterizada por una crisis monetaria, una caída de las reservas, y una inflación récord, ha llevado a muchos hogares a vivir en condiciones precarias. Estas condiciones, combinadas con la falta de mantenimiento adecuado en las construcciones, han creado un entorno propicio para accidentes como el que ocurrió en Tripoli. Los responsables locales han señalado que la mayoría de los edificios en las zonas más afectadas son antiguos, construidos con materiales de bajo costo y que no cumplen con los estándares de seguridad.
El colapso en Tripoli no es un evento aislado, sino parte de un patrón más amplio de problemas estructurales en Líbano. Según datos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el número de edificios en riesgo de colapso en Líbano ha aumentado un 25% en los últimos dos años. Este aumento se debe a la combinación de la falta de inversión en infraestructura y la presión sobre el sistema de construcción existente.
Los expertos en materia de seguridad urbana destacan que la falta de regulaciones estrictas en la construcción en zonas marginales ha llevado a una serie de incidentes similares, donde los edificios viejos y mal mantenidos se vuelven puntos de riesgo. En el contexto de la guerra en Siria y sus consecuencias en el Levante, la situación en Líbano ha sido aún más complicada, con muchos edificios construidos en condiciones de emergencia.
Las autoridades locales en Tripoli han anunciado medidas temporales para evaluar los edificios en riesgo, pero muchos ciudadanos expresan desconfianza en la capacidad de los gobiernos para actuar con rapidez y eficacia. La crisis también ha generado un aumento en el número de demandas por el abandono de las infraestructuras públicas, con grupos sociales y organizaciones de derechos humanos denunciando