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La ropa ya es 30% más barata en la gestión Milei: el textoil, el sector fabril que más empleo perdió

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Según datos oficiales, desde la implementación de las políticas económicas de la gestión de Santiago Milei, el precio promedio de la ropa en el mercado argentino ha descendido un 30% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este descenso, destacado por el Ministerio de Economía, se atribuye a la reducción en la producción de materiales sintéticos y la optimización de procesos en las empresas textiles. Sin embargo, en el sector textil, los empleos se han reducido en un 46,7% respecto al año 2023, según informes recientes de la Asociación Textil Argentina (ATA).

Este fenómeno contrasta con la expectativa inicial de que la liberalización económica generaría una expansión del empleo en el sector. Los analistas económicos señalan que el colapso en la producción de tela para la confección de prendas, junto con la caída en las exportaciones de productos textiles, ha impactado directamente en el empleo. Los industriales textiles y de confección, en especial, están enfrentando dificultades para mantener la producción a niveles suficientes para cubrir la demanda nacional.

El análisis de la Asociación Textil Argentina (ATA) muestra que el sector textil, que antes era un pilar importante en la economía nacional, ha tenido que adaptarse a nuevas condiciones. En 2023, el sector perdio 18.333 empleos, lo que representa un 46,7% menos que en 2022. Este retroceso ha sido especialmente notable en las empresas que dependen de la producción de materiales sintéticos, como el poliéster y el nylon, que se han visto afectados por la caída en la demanda internacional.

Los funcionarios nacionales, en cambio, sostienen que la alta inflación en el sector textil es debido a la falta de producción de materiales sintéticos, lo que se interpreta como un problema de eficiencia en la cadena de producción. La explicación oficial es que las empresas están reduciendo la producción para evitar la acumulación de inventarios, lo que, a su vez, ha llevado a una disminución en el empleo.

Este escenario ha generado un conflicto entre las autoridades económicas y las empresas textiles. Mientras los funcionarios nacionales insisten en que el descenso en los precios de la ropa es un logro, los industriales textiles y de confección alertan sobre la necesidad de un plan de acción para evitar una crisis en el sector.

El desafío principal ahora es encontrar un equilibrio entre la reducción de costos y la preservación del empleo en el sector. Los analistas sugieren que la clave está en la mejora de la productividad y la adaptación a las nuevas demandas internacionales, pero también en la creación de políticas que permitan a los pequeños y medianos negocios seguir siendo competitivos en el mercado nacional.

Los datos de la Asociación Textil Argentina (ATA) indican que el sector textil, aunque ha reducido sus costos, sigue enfrentando dificultades para mantener el empleo a niveles aceptables. La caída del 46,7% en el empleo, en comparación

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