En un movimiento que ha generado controversia en el ámbito público, Demian Reidel, miembro del directorio de Nucleoeléctrica Argentina, ha renunciado a su presidencia tras el surgimiento de un escándalo relacionado a sobreprecios en la empresa. Según fuentes confiables, Reidel se desvinculó este mediodía, tras una investigación que reveló irregularidades en el proceso de contratación de servicios nucleares.
El contexto es complejo. El directorio actual de Nucleoeléctrica Argentina estaba compuesto por seis personas: Axel Larreteguy, Marcelo Famá, Demián Reidel, Guido Lavalle, Diego Chaher y Marco Campolonghi. En la renuncia, Reidel se convierte en el único miembro que deja el cargo, lo que indica una situación grave en la administración de la empresa. El hecho ha generado preocupaciones sobre la transparencia en la gestión de recursos públicos y el cumplimiento de normativas en el sector nuclear.
El escándalo de sobreprecios se centra en la falta de adecuación en los precios para la compra de componentes nucleares, lo que ha llevado a que el gobierno federal investigue el tema. Los análisis preliminares indican que los precios fueron ajustados sin justificación técnica o económica. Esto ha tenido impactos en la capacidad de la empresa para cumplir con los plazos de construcción de reactores nucleares, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad nacional y el desarrollo energético.
La renuncia de Reidel no ocurre en aislamiento. En los últimos meses, se han presentado múltiples denuncias de corrupción en el sector público. Esto ha llevado a que la administración federal aumente la vigilancia en todas las entidades gubernamentales que gestionan proyectos de infraestructura crítica. Además, el caso ha sido analizado por el Consejo Nacional de Seguridad, que ha señalado la necesidad de una revisión integral de los contratos en el ámbito nuclear.
El reemplazo de Reidel será asumido por Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y en reactores nucleares. Campos tiene experiencia previa en el área de asesoría para el presidente Javier Milei, quien en 2025 lideró el Consejo de Asesores. Su conocimiento técnico en el sector es visto como un paso hacia la estabilidad en la gestión de proyectos nucleares.
La presencia de Reidel en el directorio, vinculado al presidente Javier Milei, ha sido un punto de interés. Reidel es amigo personal del presidente, lo que ha generado sospechas sobre posibles conexiones entre la gestión de proyectos nucleares y las decisiones políticas del gobierno. Esto ha tenido impacto en la percepción de la independencia de las decisiones en el sector nuclear.
En el contexto nacional, la Nucleoeléctrica Argentina ha sido clave para el desarrollo energético del país. Su renuncia ha impulsado una mayor transparencia en los procesos de contratación y una reevaluación de las políticas en el sector. La empresa debe enfrentar una revisión exhaustiva de sus contratos y una mayor participación de expertos en seguridad nuclear para evitar futuros problemas.
El caso de Reidel también refleja las dificultades que enfrenta el sector público