11 Años después: La Justicia avanza en el caso Nisman y las sospechas de encubrimiento político

Desde hace 11 años que la Justicia busca esclarecer los detalles del asesinato del fiscal Alberto Nisman, un caso que se vincula profundamente con las investigaciones sobre el ataque a la AMIA y las acusaciones contra Cristina Fernández de Kirchner. En el último año, se ha evidenciado un aumento en la investigación que abarca desde el nivel operativo de la inteligencia militar hasta las estructuras políticas y gubernamentales que podrían estar involucradas.

Según las últimas pericias, se ha detectado que un grupo pequeño de agentes de inteligencia del Ejército, que se movieron en las zonas cercanas a la vivienda de Nisman en Puerto Madero el 18 de enero de 2015, estuvieron en contacto directo con la estructura del gobierno kirchnerista. Estos agentes, cuya identidad se mantiene bajo secreto, trabajaron en coordinación con funcionarios del Ejército para crear una red de vigilancia que, según el informe, se centró en las actividades del fiscal durante su vida.

El caso ha generado controversia en el sector judicial por la manera en que se ha desarrollado la investigación, especialmente en relación con el testimonio de Gils Carbó, exprocuradora general de la Nación, quien declaró que no tuvo contacto con la presidencia kirchnerista después de la muerte de Nisman. Sin embargo, nuevas pericias revelan que Gils Carbó realizó decenas de llamadas secretas con la Casa Rosada y el Ministerio de Justicia de la Nación, en los días clave en que el Gobierno buscaba orientar la investigación hacia una supuesta causa natural.

La investigación ha mostrado que, en un momento crítico, la inteligencia militar operativa se movió en las zonas cercanas a la vivienda de Nisman, lo que sugiere que este grupo tenía un propósito específico: controlar la información sobre las actividades del fiscal en el momento de su muerte. Estos hallazgos han llevado a la justicia a revisar las declaraciones de Gils Carbó, cuya respuesta ante la justicia en 2017 —que no tenía contacto con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner— ha sido cuestionada por la falta de coincidencia con las nuevas pericias.

Un aspecto clave en el caso es la presencia de un grupo de agentes militares que, según las nuevas pericias, estuvieron en las inmediaciones del departamento de Nisman en los días previos a su muerte. Esto ha llevado a la justicia a analizar si el ataque fue planeado para evitar//////////////////////////////

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