Martín Liberman desató la polémica al señalar a Marcelo Gallardo como el principal responsable del rendimiento irregular de River Plate. En su participación en San Luis + Stream, el periodista deportivo fue contundente: "Gallardo es el único responsable de todo esto. Gastó 100 millones de dólares y no logra hacer un buen equipo".
Liberman criticó el desempeño de Kevin Castaño, jugador colombiano que había generado expectativas. "Estaba bien comprado, pero no soy panqueque y está bien Gallardo en reconocer que se equivocó", afirmó, refiriéndose al regreso de Enzo Pérez al equipo titular.
El periodista enfatizó que Gallardo debe asumir la responsabilidad por las decisiones tomadas en las incorporaciones y en el armado del equipo. "No hay otro culpable, pareciera que Gallardo solo es el líder de las victorias y no tiene nada que ver con las derrotas o con los momentos sin sabor. No logra un año después encontrar un mínimo funcionamiento", sentenció.
River Plate, luego de empatar en su visita a Lanús, lidera su grupo en el Torneo Clausura. Además, se prepara para disputar los octavos de final de la Copa Argentina y los cuartos de final de la Copa Libertadores.
¿Exceso de confianza o falta de autocrítica?
Las declaraciones de Liberman abren el debate sobre el rol de Gallardo en la crisis futbolística de River. ¿Se trata de una exigencia desmedida hacia un técnico exitoso o de una crítica justificada ante un rendimiento que no cumple con las expectativas?
El peso de las decisiones
La inversión millonaria realizada por River Plate bajo la dirección de Gallardo genera aún más interrogantes. ¿Se han tomado las decisiones correctas en materia de refuerzos? ¿Se ha logrado un equilibrio entre las nuevas incorporaciones y los jugadores históricos del club?
- La presión de la Copa Libertadores.
- El desafío de mantener la competitividad en el torneo local.
- La necesidad de renovar el plantel sin perder la identidad de juego.
Estos son algunos de los factores que podrían estar influyendo en el rendimiento de River Plate y que, según Liberman, recaen directamente en la responsabilidad de Marcelo Gallardo.