Cerro Porteño vive momentos de alta tensión. La derrota 3-1 ante Trinidense en La Nueva Olla no solo significó la pérdida del invicto en el torneo Clausura 2025, sino que desató la furia de los hinchas, quienes apuntaron directamente contra el técnico Diego Martínez.
Un Invierno Caliente en Barrio Obrero
El partido, que comenzó con un Cerro Porteño ofensivo pero falto de contundencia, se torció rápidamente. A pesar de abrir el marcador con un penal convertido por “Pachi” Carrizo, el equipo no logró mantener la ventaja. Trinidense, con un juego pragmático, empató también de penal y luego sentenció el partido con dos goles más, dejando al descubierto las falencias del Ciclón.
Blas Riveros, jugador de Cerro Porteño, expresó su sentir en redes sociales: "En la adversidad encontramos nuestra verdadera fuerza. Vamos Cerro". Sin embargo, el mensaje no calmó los ánimos de la afición.
La Furia Desatada
Al finalizar el encuentro, Diego Martínez tuvo que retirarse escoltado por la policía ante la lluvia de insultos y objetos lanzados desde las gradas. La situación refleja el descontento generalizado de los hinchas, que si bien reconocen los buenos resultados del equipo en el campeonato local (lidera con 20 puntos), critican el rendimiento y la falta de un juego convincente.
¿Qué Sigue para Cerro Porteño?
A pesar del complicado panorama, Diego Martínez se mostró comprensivo con la reacción de la afición, aunque rechazó cualquier forma de agresión. El desafío ahora es revertir la situación, recuperar la confianza de los hinchas y consolidar un estilo de juego que convenza tanto en resultados como en rendimiento. El próximo partido será crucial para calmar las aguas en Barrio Obrero.
La derrota ante Trinidense y el clima hostil en La Nueva Olla marcan un punto de inflexión para Cerro Porteño. ¿Podrá Diego Martínez superar la crisis y llevar al equipo al éxito?