El acuerdo paritario firmado por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECyS) y las cámaras empresariales en diciembre de 2025 estableció una modificación significativa en el cálculo de horas extras para los trabajadores en el sector comercial. Este cambio, que entrará en vigor a partir de abril 2026, busca mejorar la transparencia y justicia en la aplicación de este indicador clave para el cálculo de horas extras en la industria del comercio. Según fuentes de la FAECyS, el nuevo sistema eliminará la fórmula tradicional basada en el tiempo de trabajo, implementando en su lugar una metodología que considera la productividad real de los empleados en cada establecimiento.
Este ajuste representa un paso importante en la evolución de las políticas laborales en Argentina, especialmente en un contexto de inflación persistente y desafíos económicos. El sistema actual, que se basaba en una fórmula lineal que multiplicaba las horas extras por el salario diario, generaba desequilibrios en sectores donde el trabajo no siempre se traduce en productividad directa. Por ejemplo, en tiendas que operan en horarios no estándar o en zonas con alta rotación de clientes, el cálculo tradicional podía resultar en pagos injustos para los empleados. El nuevo método, que utiliza un índice de productividad ajustado a las características específicas de cada negocio, busca resolver estos problemas. Según un informe de la FAECyS, este cambio podría beneficiar a más de 2 millones de empleados en el sector comercial, donde el trabajo en horas extras es común.
El nuevo sistema, que se implementará gradualmente a partir de abril 2026, incluye un proceso de calibración que considerará factores como el volumen de ventas, el tiempo de respuesta en atención al cliente y la eficiencia en la gestión de inventarios. Esto representa una innovación en la aplicación de las normas laborales, ya que busca vincular el pago de horas extras no solo con el tiempo trabajado, sino con el impacto real en la producción del negocio. El objetivo principal es garantizar que los empleados reciban una compensación justa por su esfuerzo adicional, sin que el sistema se vea afectado por factores externos como la fluctuación de precios o la demanda de productos.
La FAECyS destacó que el nuevo cálculo de horas extras se alinea con las necesidades de los negocios en el contexto actual de la economía argentina. En un país donde la inflación ha superado el 30% en el último año, el sistema tradicional podría haber llevado a una desigualdad en la distribución de beneficios. Por ejemplo, en un almacén de alimentos que opera en horario nocturno, el cálculo antiguo podría haber asignado menos horas extras a un empleado que trabaja en un período de baja actividad, mientras que el nuevo sistema considerará el tiempo real de atención a los clientes. Esto asegura que el pago sea proporcional a la carga laboral real.
El cambio también tiene implicaciones para la regulación laboral en el sector comercial, ya que el nuevo sistema permite una mayor flexibilidad para adaptarse a las diferentes