El cálculo tradicional de inflación en Argentina, según estudios privados, podría generar un alivio fiscal para el gobierno de hasta 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI) si se mantiene la canasta de precios utilizada desde 2023. Este hallazgo, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), sugiere que el sistema actual de medición de la inflación no está actualizado con las condiciones económicas actuales.
El análisis realizado por la consultora económica Sistema de Información Económica (SIE) revela que el uso de una canasta de precios desactualizada en el cálculo del Índice de Precios al Consumo (IPC) genera un 'ahorro estadístico' que el gobierno podría aprovechar. Este 'ahorro' no implica un ahorro real en gastos, sino una discrepancia en la medición que permite ajustar presupuestos y políticas económicas.
Según datos del Departamento de Estadística y Censos (DSEC), el método tradicional de cálculo del IPC se basa en un conjunto de productos y servicios que no reflejan las nuevas tendencias en el mercado, como la caída de precios en productos de consumo básico y el aumento en bienes de capital. Este desalineamiento afecta la capacidad del gobierno para tomar decisiones efectivas sobre el gasto público y la política monetaria.
El informe privado de la Universidad Católica de Chile señala que el uso de la canasta desactualizada podría permitir al gobierno reducir gastos públicos en un promedio de $5 billones al año. Esto se logra al corregir los datos de inflación para que reflejen mejor las condiciones reales del mercado, permitiendo así una mayor precisión en la elaboración de políticas económicas.
El Ministerio de Hacienda ha reconocido la importancia de una medición actualizada de la inflación, pero enfrenta dificultades para implementar cambios debido a la presión de las instituciones financieras y la falta de recursos para realizar estudios más precisos. Los economistas destacan que el problema no es solo técnico, sino también político: la resistencia a adaptar los métodos de cálculo a las nuevas condiciones económicas.
El Banco Central ha anunciado que se está trabajando en una revisión de los métodos de cálculo del IPC, pero el proceso es lento y depende de la coordinación entre el INDEC, el Banco Central y otros organismos. La falta de tiempo y recursos para esta actualización afecta la capacidad del gobierno para hacer políticas económicas efectivas.
El INDEC ha destacado que el nuevo método de cálculo, que incluye más productos y servicios en la canasta, podría reducir la inflación medida en un 0,5% por año, lo que ayudaría a reducir el gasto público y mejorar la situación económica.
La Asociación Argentina de Economistas (AAE) ha expresado su preocupación sobre la necesidad de una revisión rápida del método de cálculo del IPC, argument