Pastores en Igualdad: Cómo un Pastor Cristiano y la Policía Federal Están Colisionando

En un escenario que ha generado controversia en Estados Unidos, activistas han interrumpido servicios religiosos en iglesias donde se presume que un pastor trabaja para la Agencia de Inmigración y Seguridad de los Estados Unidos (ICE). Este fenómeno, vinculado a un caso en Minnesota, ha llamado la atención de organismos federales y sectores religiosos. Los activistas afirman que un pastor en la Iglesia de la Ciudad en Saint Paul, Minnesota, también dirige la oficina local de ICE. Según un video difundido en las redes sociales, los participantes gritaron 'ICE out' y 'Justicia para Renee Good', referenciando a una mujer de 37 años que fue ejecutada por un agente del ICE en Minneapolis.

El caso ha provocado una respuesta inmediata del Departamento de Justicia (DOJ). La Oficial Asistente del DOJ, Harmeet Dhillon, destacó que están investigando 'violaciones civiles y federales' por la desacreditación de un espacio de oración y el intercambio con cristianos. La declaración se hizo en redes sociales, donde señaló: 'Una casa de oración no es un foro público para protestar. Es un espacio protegido por leyes federales y civiles'.

El incidente se vincula a un caso previo en el que una madre de tres hijos, Renee Good, fue asesinada por un agente del ICE en un contexto de aumento de actividades de inmigración federal. Los activistas, pertenecientes a Black Lives Matter Minnesota, afirman que el pastor David Easterwood, líder de la oficina local de ICE, está involucrado en prácticas consideradas ilegales. Esto ha generado una tensión entre el sector religioso y las autoridades federales, que buscan proteger los derechos de las personas en espacios de oración.

El caso también ha sido amplificado por el presidente Donald Trump, quien repitió un mensaje erróneo de un apoyo en sus redes sociales, afirmando que Don Lemon debería recibir una pena de 40 años por haber grabado una protesta en una iglesia. El mensaje original, que menciona una persona que fue condenada a 40 meses por violar la Ley de la Acción Facial (FACE Act), ha sido corregido por el autor, quien admitió un error en la redacción. Este incidente ha creado un caos en las redes sociales, donde se discute la necesidad de un marco legal claro para proteger los derechos religiosos en espacios de oración.

El caso de Renee Good, una madre de tres hijos, ha sido un caso emblemático de la confrontación entre el Estado y los derechos civiles. Su muerte, según el caso, ha sido el motivo para que los activistas se enfrenten a las fuerzas federales. Los medios han destacado la importancia de una respuesta equilibrada que proteja tanto los derechos religiosos como los derechos de protección contra la violencia policial.

El tema ha generado una discusión sobre la necesidad de un marco legal que proteja a las personas en espacios de oración. Los activistas, apoyados por organizaciones como Black Lives Matter, insisten en que las iglesias son espacios seguros y no pueden ser utilizadas como foros para protestas. Por otro lado, el gobierno federal ha señalado que cualquier interrupción en un espacio de oración puede ser considerada una violación de derechos civiles.

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